El círculo de la vida: Este Era un Rey.

El 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Teatro y aunque este año se llevaron a cabo el mismo día varios eventos como la entrega de los Oscares (de la que ya se habló mucho) y la Feria del Taco en Vallarta, para la comunidad teatrera y los amantes de este arte era importante festejar en las tablas.

La Secretaría de Cultura de Jalisco incluyó en su cartelera de festejos la presentación de la obra Este Era un Rey del Director Ramiro Daniel (Producto resultante del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico PECDA 2020-2021) y he aquí tres vasos comunicantes importantes, el intérprete de esta obra, el maestro Alberto Fabián, fue seleccionado para el PECDA Jalisco el año 2019, el director Ramiro Daniel en el año 2020-2021 y ahora se habla de este evento por medio de un blog creado gracias al Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico 2021-2022 otorgado a su servidora. Me encanta ver esta retrospectiva de la escena vallartense pues a raíz de la pandemia se popularizó el término DESCENTRALIZACIÓN y por lo menos este Puerto ha sido testigo de ello poco a poco, si bien no es una lucha ganada, siempre he creído en la enorme capacidad que tenemos para posicionarnos como una ciudad cultural teatral.

Pero ahora sí entremos en materia, Alberto Fabián plantea en su Dramaturgia un paralelismo de su vida íntima con la obra clásica de Willliam Shakespeare “El Rey Lear” y Ramiro Daniel toma el reto para dirigirla, se siente como cerrar un ciclo: ver al alumno dirigir al maestro, el maestro convertido en una GRAN figura y el alumno en búsqueda de ser representativo ¡No tiene precio! Aquí la mercadotecnia funciona sola, no se necesita mucho para echarla a andar.

Denisse Peña es la pulcritud en escena, su interpretación es avasalladora y puede serlo más, conocimos a Lupita de la voz de Alberto Fabián y se ha hablado de quién es desde la visión masculina, no obstante, falta conocer sus qués y porqués desde lo femenino. Sus tonos oscuros en el vestuario diseñado por César Bravo dan exactamente la representación de un ánima, sin embargo, modificar la intención del movimiento, el ritmo de su corporalidad, llevarla emotivamente a una gama tonal puede hacerla menos ENTE más ALMA. Necesitamos conocer la visión de ella ante todo esto, parece solo una imagen ilustrativa de los recuerdos del maestro Alberto Fabián y aunque la idea es esta, convertirla en un personaje con toda la complejidad que esto conlleva puede resultar explosivo.

Todos los símbolos de esta obra son un eterno contraste vejez-juventud, masculino-femenino, cuerpo- voz, bailarina-actor y en este último nos vamos a detener pues técnicamente es evidente cómo la palabra y la voz fluyen con el actor pero cuando llega el turno de ella para hablar hay muy poca proyección y viceversa, corporalmente al actor hay que trabajar con ciertos vicios como el de levantar la mano para señalar constantemente.

La magia del teatro se crea cuando no nos damos cuenta del recurso que utiliza la tramoya en conjunto con los actores para hacer, por ejemplo, que vuele un actor en escena y en este caso, observar el recurso de cómo se levanta la guía de luces lentamente hace que se pierda y se distraiga la atención en ello, siendo este un momento culmen de la trama.

El dispositivo escénico es ingenioso, el uso del espacio está bien distribuido y permite ver el teatro de otra manera a pesar de sentirse reducido el lugar, la estructura cuadrada hace que como espectadores sea inaccesible entrar a nuestra butaca sin incomodar a muchos pues las salidas y entradas están bloqueadas, quizás convenga ampliar los pasillos de las tres filas con la finalidad de poder salir en caso de emergencia. Acerca de la asistencia de dirección de Glou Aranda solo resta agradecer el desempeño y organización estricta para tener todas las piezas del rompecabezas en su lugar, siempre es una labor titánica.

Sin duda una obra emotiva que será bienvenida en Festivales y giras de la cual sorprende la sinceridad y apertura de los creativos para demostrar que el teatro es ahora más que nunca un lugar de encuentro, de unión.

Antes de iniciar la función corrió a cargo de la Dra. Ana Cecilia Espinosa la lectura del mensaje del Día Mundial del Teatro así como un escrito de su autoría que indagó más que el mensaje de Peter Sellars sobre lo que sí es celebrar este día y al finalizar, Luis Escoto, actual director de Cultura leyó de viva voz dos reconocimientos que le fueron entregados al maestro Alberto Fabián Sahagún Orozco, el primero por parte de la Secretaría de Cultura de Jalisco por ser incansable agente cultural y entregar su vida profesional a la escena y la enseñanza y el segundo del Instituto Vallartense de Cultura por su trayectoria teatral como actor, director y dramaturgo contribuyendo al enriquecimiento cultural en Puerto Vallarta.

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